En Jacob Cohën, el producto presume de una simplicidad que nunca es banal, equilibrada por ajustes perfectos. Los tejidos son nobles y naturales: seda, lino, algodón, lana muy fina para las camisas, bermudas, polos, gabardinas y pantalones.
El imprescindible denim, que siempre ha sido el tejido preferido de Jacob Cohën, se procesa en algodón orgánico y lyocell, derivados de la madera. Y así, el origen exalta la autenticidad y la fluidez del tejido. El ante y el nylon se utilizan con gran maestría para dar vida a chalecos, cortavientos y chaquetas vaqueras que, ahora más que nunca, hacen que la colección sea realmente atemporal.
Las prendas de hoy están hechas para durar, como nos recuerda Jacob Cohën, fusionando la tradición sartorial y la conciencia, para una moda menos frenética y más responsable.