Vilebrequin lleva más de 50 veranos perfeccionando el arte de vivir en la playa. Desde ese momento les ha acompañado todos estos veranos la obsesión por confeccionar trajes de baño duraderos y de primera calidad que además contribuyen a limpiar los mares y océanos.
Vilebrequin tiene siempre muy presentes sus orígenes: la marca lleva en su ADN la alegría y el espíritu de libertad del Saint-Tropez de la década de los setenta.
Temporada tras temporada, Vilebrequin llena las vacaciones de elegancia y fantasía, una idea que perdura en el tiempo y pasa de padre a hijo y de madre a hija.